Introducción
La cirugía es una disciplina de máxima precisión, concentración y exigencia física. Sin embargo, pocas veces se habla del impacto que el trabajo quirúrgico tiene sobre la salud musculoesquelética de quienes operan.
Esta ponencia aborda la ergonomía en el quirófano como un reto urgente y necesario. Las largas horas, las posturas estáticas o forzadas, los movimientos repetitivos y el instrumental específico generan un alto índice de dolor y lesiones entre cirujanos y cirujanas, afectando no solo a su bienestar, sino también a su rendimiento profesional.
Reconocer el problema es el primer paso. A partir de ahí, la formación, la innovación tecnológica y los cambios conductuales se convierten en claves para proteger la salud de quienes dedican su vida a cuidar la de los demás.
“Cuidar la ergonomía en el quirófano no es un lujo, es una necesidad para proteger la salud y el futuro profesional de los cirujanos.”
Lourdes Sanz Álvarez
Preguntas y respuestas
Porque un alto porcentaje de cirujanos sufre dolor musculoesquelético durante su trabajo, especialmente en columna cervical y lumbar, hombros y muñecas. Estas molestias pueden afectar su calidad de vida y su continuidad profesional.
Alteración del sueño y la vida social
Reducción del número de intervenciones
Descenso de productividad
En algunos casos, cirugía propia o abandono profesional
Formación en ergonomía desde el periodo MIR
Mejoras en el diseño del instrumental
Uso de exoesqueletos y apoyo tecnológico
Micro-pausas estructuradas durante la cirugía
Corrección postural y relajación periódica
Los estudios presentados muestran mejoras significativas en dolor, concentración y rendimiento, sin aumentar el tiempo quirúrgico.